Los amantes (Les amants) y la ecuación del amor

[Arte y Física]
Por: Pilar Cristina Barrera Silva

🔹René Magritte (artista Belga 1898-1967) en su composición Los Amantes (1928), permite varias interpretaciones:
Dos seres humanos anónimos que disfrutan un momento de sus vidas sin importar qué pasará después. A pesar de tener incertidumbre sobre el devenir logran el deleite de un instante.
En el goce del otro, ¿sabemos quién es esa persona? -es más: ¿sé quién soy yo? -¿Deben conocerse previamente para este encuentro? Aquel que responda estas preguntas, posiblemente recibirá respuestas cómo «no estoy de acuerdo», pero ¿Quién tiene la razón? -De pronto cada uno desde su propia intimidad. Ni siquiera podemos compartir las mismas vivencias con aquel o aquella que siempre está en nuestra vida, cada uno es un mundo aparte y simplemente se comparten instantes, que a veces son alegres, o muy largos, o infinitamente desgastantes, en fin…
De otro lado, el color de fondo en la obra, el artista lo resuelve en tonalidades de azul profundo, puede sugerir la inmensidad del cielo, increíblemente extenso para nuestros ojos, -¡visto desde los límites de una ventana! -quizás después de este instante queda la inmensidad del infinito.
Pero un momento: Si ese fondo no es una ventana abierta, y mas bien es una pared, indicando su rigidez; puede ocurrir que los amantes están en la intimidad de su encuentro, sin miradas indiscretas ni curiosas. En la composición la realidad no importa, pero -¿qué es la realidad en esta obra?- imposible definirla, ya que vemos una imagen que nos resulta difícil de aceptar. Ellos o mejor nosotros: tú y yo intentamos acercarnos ocultando nuestra verdadera identidad, siempre cada uno siendo un enigma para el otro. Ni siquiera nosotros mismos nos conocemos en nuestra propio ser.
Magritte interpreta la realidad con una composición que bien se puede adaptar al siglo XXI mas específico en el año 2020, hoy salimos a las calles de manera anónima, debemos escondernos por un virus que nos impide interactuar con nuestros semejantes. Podemos interpretar el amor o el desamor, el estar muy cerca y al mismo tiempo demasiado separados e interconectados a través de nuestra espiritualidad. En fin es la realidad que ahora vivimos.
En este mismo año 1928 el físico ingles Paul Dirac (1902-1984) propone lo que en ocasiones se ha interpretado como la ecuación del amor:
(∂ + m) ψ = 0
la cual resulta ser la versión relativista de la ecuación de onda de la mecánica cuántica: Es posible entender esta ecuación de la siguiente manera: ‘Si dos sistemas interactúan uno con el otro durante un cierto período de tiempo y luego se separan, los podemos describir como dos sistemas separados, pero de alguna manera sutil están convertidos en un solo sistema. Uno de ellos sigue influyendo en el otro, a pesar de kilómetros de distancia o años luz’. Esta afirmación se refiere a lo que conocemos como el entrelazamiento cuántico o conexión cuántica. 
La descripción de Dirac permite, pensar en la posibilidad de habitar en la realidad de aquel con quien podamos intuir un mundo interconectado entre amantes más allá del espacio tiempo. De pronto podemos vislumbrar como nos relacionamos y entendemos de manera increíble con alguien que no conocemos, que se encuentra muy lejos de nuestro lugar de residencia, pero logramos interactuar por medio de las ondas electromagnéticas, intercambiando información a través de muchos Km de distancia.♦️


Fuentes consultadas:
https://historia-arte.com/obras/los-amantes-de-magrittehttps://bibliozacut.wordpress.com/2017/07/20/la-ecuacion-mas-bonita/

2 comentarios

  1. Qué post tan bello, mi querida Pilarcita, el «entrelazamiento cuántico» del que hablas acerca de la enigmática obra de Magritte, me recuerda la leyenda del hilo rojo que ata a dos personas a pesar del tiempo y del espacio. Hoy día tenemos muchos mecanismos para seguir en contacto, cuando se quiere e incluso ignorarse, si también se quiere, como las redes sociales; y más en el aislamiento social que nos ha impuesto el temido Covid, que nos permite estar atados en la distancia. Algo similar a la pareja de la obra unida por sus bocas tapadas. Abrazotes enormes ❤

    Me gusta

  2. Pili, con respecto al contenido de la fotografía de René Magritte (artista Belga 1898-1967) en su composición Los Amantes (1928), las interpretaciones realizadas caben en la subjetividad humana. Sin embargo, la analogía con la fórmula de Paul Dirac (1902-1984) y su comparación con la ecuación del amor: (∂ + m) ψ = 0 de la Física, es fascinante. Siempre he creído que la Física ofrece los elementos conceptuales, y en este caso, subjetivos para interpretar el mundo desde las demás áreas del conocimiento.

    Me gusta

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s